Pedales, sal y bocados: España frente al mar

Cómo diseñar una jornada perfecta entre pedales y chiringuitos

Del Garraf a Sitges: tren, túneles y sepionet a la plancha

Costa Brava sinuosa: faros, subidas breves y anchoas

San Sebastián al ritmo de bidegorris y txakoli

La red de bidegorris facilita un recorrido suave bordeando la Bahía de La Concha, cruzando puentes y alcanzando barrios con encanto. Entre tandas, entra en un bar clásico, pide un pintxo de antxoas con guindilla y un trago de txakoli muy frío. Mantén candado a mano, evita horas puntas en pasarelas concurridas y respeta a peatones. Si el cielo amenaza, una chaqueta fina impermeable salva la jornada y el ánimo permanece alto.

Bahía de Santander: ferry, playa y rabas crujientes

Combina trazados litorales con el pequeño ferry que cruza la bahía hacia Somo. El viaje añade encanto marinero y descanso activo para las piernas. En la orilla, la arena firme invita a paseos suaves y miradas largas al horizonte. Busca rabas bien fritas, ligeramente saladas, y acompaña con limón. Revisa horarios del barco, lleva dinero físico por si falla la tarjeta, y protege la bici del salitre con un enjuague al volver.

A Coruña a Mera: faros, miradores y pulpo a feira

Desde la Torre de Hércules parten caminos con miradores increíbles. La ruta hacia Mera combina subidas breves, curvas frente al océano y rincones donde el viento dicta el ritmo. Una pausa para pulpo a feira, espolvoreado con pimentón y buen aceite, reconforta como pocas cosas. Controla la presión de neumáticos si hay firme rugoso, mantén luces listas para nieblas sorpresa, y cierra el día con foto frente a faros encendidos.

Islas que piden plato pequeño y vistas enormes

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